¿Por qué me sangran las encías cuando me cepillo?
- Dra. Evelyn Vásquez Ciriaco

- 6 ago
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Esta es, probablemente, la pregunta que más escucho en Corregidora, y casi siempre viene acompañada de la misma frase: "pero no me duele, así que no le di importancia". Ahí está el primer punto que quiero aclarar antes que cualquier otra cosa: el sangrado de encías no es normal, aunque no duela. No es una señal de que te cepillaste "demasiado fuerte", y tampoco es algo que se resuelva solo con cambiar de cepillo.
Llevo más de veinte años tratando exclusivamente encía y hueso de soporte dental, y si algo he aprendido es que el sangrado es, en realidad, uno de los mensajes más claros que da el cuerpo. El problema es que la mayoría de la gente lo interpreta como una molestia menor en lugar de leerlo como lo que es: una señal de inflamación activa.
Lo que realmente significa cuando la encía sangra
La encía sana no sangra al cepillarse ni al usar hilo dental. Cuando lo hace, significa que hay inflamación en el tejido, generalmente causada por acumulación de placa bacteriana en el borde de la encía o por debajo de ella, en una zona que el cepillo normal no siempre alcanza. Esa inflamación tiene nombre: gingivitis. Es la etapa más temprana y, afortunadamente, la más fácil de revertir de la enfermedad periodontal.
El punto donde esto se complica es cuando la gingivitis no se trata y avanza a periodontitis. Ahí ya no hablamos solo de encía inflamada, sino de pérdida del hueso que sostiene al diente. La periodontitis no se revierte igual que la gingivitis: se controla, se estabiliza, pero el hueso que se perdió no regresa solo. Por eso me interesa tanto que la gente entienda la diferencia entre estas dos etapas antes de decidir que "no es nada".
Por qué cepillarse más suave no resuelve el problema
Una de las cosas que más veo en consulta es a pacientes que, al notar sangrado, empiezan a cepillarse con menos fuerza o dejan de usar hilo dental por miedo a lastimarse. Es exactamente lo contrario de lo que hace falta. El sangrado no se debe a que el cepillado sea agresivo, se debe a que hay placa bacteriana acumulada que el cuerpo está tratando de combatir con inflamación. Reducir la higiene por miedo a sangrar permite que esa placa se acumule más, no menos.
Lo que sí ayuda es una evaluación que determine qué tan profunda está esa inflamación. Eso se hace con sondeo periodontal: mido, milímetro por milímetro, la profundidad del surco alrededor de cada diente. Esa medición es lo que me dice si estamos frente a gingivitis simple o si ya hay pérdida de hueso, y ese dato es el que define el tratamiento, no la cantidad de sangrado que ves cuando escupes.
La conexión que casi nadie pregunta: encías y salud general
Algo que procuro explicar en cada valoración es que la enfermedad periodontal no se queda aislada en la boca. Existe una relación bidireccional bien documentada entre periodontitis no tratada y un peor control de la diabetes, así como con mayor riesgo cardiovascular. En México, casi 1 de cada 5 personas adultas vive con diabetes, y buena parte no lo sabe todavía; esa es justo la población en la que el sangrado de encías puede ser, en algunos casos, uno de los primeros indicadores visibles de que algo más está pasando en el cuerpo. No es que la encía cause esas enfermedades, pero la inflamación crónica de baja intensidad sí tiene un papel documentado en cómo se comportan.
Cuándo una limpieza no es suficiente
Una limpieza dental estándar retira sarro y placa por encima de la línea de la encía.
Cuando ya hay periodontitis, la placa y el sarro están por debajo, adheridos a la raíz del diente, en una zona que una limpieza convencional no alcanza. Ahí es donde entra el raspado y alisado radicular: una limpieza profunda dirigida específicamente a esas zonas, generalmente con anestesia local porque se trabaja bajo la encía. Confundir estos dos procedimientos es de los errores más comunes que veo, y es también la razón por la que muchos pacientes sienten que "ya se limpiaron los dientes" y el sangrado sigue apareciendo semanas después.
Qué hacer si te está pasando a ti
Si notas sangrado cada vez que te cepillas o usas hilo dental, si tus encías se ven más rojas o inflamadas de lo habitual, o si sientes que algún diente se mueve un poco más que antes, esas son razones suficientes para una valoración periodontal, no para esperar a que "se te quite solo".
Una valoración periodontal completa incluye sondeo, revisión radiográfica y un diagnóstico claro de en qué etapa está tu encía, para poder construir un plan de tratamiento real en lugar de adivinar.
En Onova, cualquier tratamiento —ya sea una limpieza profunda, un implante o una rehabilitación completa— parte primero de esa evaluación periodontal. Si notas que tus encías sangran de forma constante, puedes agendar una valoración especializada por WhatsApp.

Periodoncista e Implantóloga, fundadora de Clínica Dental Onova, Corregidora, Qro.
Especialista en Periodoncia por la UNAM (2004), con más de 20 años de práctica clínica exclusiva en salud periodontal e implantología.
Referencias
1. Chapple ILC, Genco R. Diabetes and periodontal diseases: consensus report of the Joint EFP/AAP Workshop on Periodontitis and Systemic Diseases. J Clin Periodontol. 2013;40(Suppl 14):S106-S112. Disponible en: onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jcpe.12077
2. American Heart Association. Periodontal Disease and Atherosclerotic Cardiovascular Disease: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation. Disponible en: ahajournals.org/doi/10.1161/CIR.0000000000001390
3. Basto-Abreu A, et al. Prevalencia de prediabetes y diabetes en México: Ensanut 2022. Salud Pública de México. 2023;65(Supl.1). Disponible en: doi.org/10.21149/14832
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